MATANZAS, a comienzos de Septiembre.
Acostumbrados a ser recibidos por el Surazo característico, parar unos segundos en el mirador, decidir entre roca/las brisas/matanzas/pupuya, y rajar a armar para estar lo antes posible en el agua; pocas veces nos damos el tiempo de recorrer este pueblo que data de la colonia, y conocer más de su historia, gente, y entorno.
Este fin de semana de septiembre el viento no apareció por ningún lado, y obligados a volver a Santiago el sábado, aprovechamos de dar una vuelta por ahí.
viernes, octubre 20, 2006
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