miércoles, mayo 23, 2007

Otoño, tu nombre lo dice todo.











Como habrán notado ya se puso frío en Santiago. Hay una nube café que sobrevuela permanentemente la ciudad inundando cada rincón, opacando su belleza natural. No es raro que el ánimo decaiga; los días son más cortos, hace frío, empieza la rutina, no dan ganas de ir a clases y el viento en la playa escasea.

Con todo, esta horrible estación del año llamada Otoño, causante de profundos declives en mi estado de ánimo, tiene felizmente su fin cuando avistamos las primeras lluvias que cambian la monotonía del paisaje, limpian el aire y traen un poco de nieve a nuestras resecas montañas.

Aún no he visto en el horizonte las nubes negras que vengan a poner fin a este limbo que es el Otoño, sin embargo no queda más que esperar confiado el día en que en una noche helada de Otoño, comience el Invierno.





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